El
Feng
Shui es
una expresión china
que significa "viento
y agua", palabras
que evocan el rumor de
las hojas movidas por
una suave brisa y el murmullo
de un arroyo de aguas
cristalinas.
Es
también un arte
milenario, una filosofía
y disciplina inspirada
en el Taoísmo,
las leyes del yin y el
yang (las dos fuerzas
complementarias que gobiernan
el universo) y los cinco
elementos o energías
(agua, tierra, fuego,
madera y metal). Concibe
al hombre como una parte
inseparable de la naturaleza
y del cosmos, como un
todo en continua interconexión
y cambio. Así pues,
el hombre no se relaciona
con lo que le rodea solamente
de un modo físico
sino también emocional,
sensitiva y espiritualmente.
Del mismo modo, de todo
lo animado e inanimado
emanan campos de energía
que actúan etre
sí positiva o negativamente.
La finalidad del Feng
Shui
es la
creación de ambientes
armoniosos en los
que el flujo energético
que corre entre nosotros
y nuestro entorno sea
positivo y benéfico
y fluya en armonía
con la naturaleza. Implícitamente
el Feng
Shui está
dentro del hombre desde
siempre. Dado que la inclinación
natural de toda persona
es siempre y ha sido siempre
conquistar un lugar donde
sentirse cómodo
y seguro.
Los
ambientes
influyen sobre
las personas y condiciones
(forma) de vida. Si entramos
en una habitación
sucia y desordenada o
en un jardín donde
se acumula la basura y
hojarasca nos sentimos
mal. Ver todos los días
en nuestra casa un mueble,
una lámpara o un
mural concreto nos hace
sentir emociones. La carga
emotiva (emocional) y
estética de los
elementos decorativos
es evidente y juega un
papel determinante dentro
de los principios de la
decoración.
Los
elementos
básicos que
se usan en la decoración
son simples y por todos
conocidos: Líneas,
formas, materiales de
diferentes texturas y
colores. Revestimientos,
acabados de suelos, paredes
y techos; muebles, telas
y tejidos, objetos artísticos
y artesanales y otros
complementos decorativos.
Todos ellos responden
a estos elementos básicos
de la decoración.
La
función del DECORADOR
es combinar
de forma correcto estos
elementos fundamentales
para lograr espacios confortables
y funcionales según
una serie de principios
estéticos y artísticos
deseados:
1.-
ARMONÍA
del conjunto
como suma de las partes
2.- PROPORCIÓN
(relaciones de tamaño
entre los distintos
objetos y entre éstos
y el espacio)
3.- EQUILIBRIO
(simetría o asimetría)
4.- RITMO
(repetición de
formas y objetos)
5.- CONTRASTES
y DESTACADOS
La
disposición de
la luz
es otro elemento a tener
en cuenta a la hora de
crear ambientes. Jugar
con la luz para lograr
una serie de finalidades:
-
Crear zonas y ambientes
- Realizar ciertos elementos
decorativos
Por
otra parte el paisaje
(entorno natural), la
arquitectura y la decoración
se han de complementar.
Y es labor del DECORADOR
la de integrar dichos
componentes en su obra. |